¿Prestamos menos Atención o los Contenidos son cada vez peores?

by | Abr 10, 2017 | 0 comments

Imagen cortesía © Osvaldo Lupis

Cuántas veces miramos un “obra de arte”, ya sea una escultura, una pintura, una película, leemos un libro o escuchamos una canción y dijimos: “¡Qué ladrón! “Esto lo puede hacer cualquiera”, “No entiendo qué le ven de bueno a esto”, y al lado nuestro vemos personas que están completamente fascinadas con lo mismo que a nosotros nos parece mediocre.

Gustos son gustos ¿no?

Desde que nacemos, vamos formando nuestro propio criterio de lo que está bien y lo que está mal. Lo que queda por fuera de ese criterio, nos cuesta trabajo aceptar y más aún si ya lo catalogamos como algo malo.

Y así, de manera inconsciente, aplicamos ese criterio para casi todos los aspectos de nuestra vida.

Con el contenido que consumimos, pasa algo similar. Automáticamente hacemos un juicio de valor:

-¡Que buena película!

– Ufff! Este libro te vuela la peluca.

– Malísima la serie… y tenía 5 estrellas!

El tema es que no existe el contenido bueno o el contenido malo. 

“El contenido solamente EXISTE”.

Lo que modifica su naturaleza son los niveles de atención que le prestamos a lo largo del tiempo.

Para explicar esto les presento “La matriz del Caldo de Contenido”

Gracias a esta matriz podemos detectar ciertos patrones de comportamiento de las personas en contacto con el CONTENIDO en base a dos variables:

1) Los niveles de atención que recibe (la cantidad de atención que absorbe de cada uno de nosotros)

2) La vigencia del mismo en el tiempo

Como vemos, el contenido es el común denominador. Es la constante. Es el “Caldo” en el que nos sumergimos cada vez que miramos el celular, prendemos la computadora, la televisión o leemos un libro.

Sin contenido la atención se dispersa. Si no hay nada que hacer, tendemos a dar vueltas buscando “algo” para distraernos.

Lo mismo pasa cuando hay muuuucho contenido. ¿Cuánto tiempo estamos buscando una película o serie en Netflix ahora que tenemos tanta variedad para elegir? Antes, y sin irnos muy atrás en el tiempo, veíamos lo que había en la televisión y punto. Como mucho elegíamos entre un par de canales o alquilábamos una película (si si, se “alquibalan” películas: ibas a un local, elegías la caja de una película, pagabas, te daban el DVD y te ibas a tu casa…

¡La mirabas esa misma noche!

… y al otro día tenías que devolverla. ¡Un horror! Era todo tan complicado allá por el… 2012!?

Obviamente que hoy estamos acostumbrados a tener libertad de movimiento dentro del Caldo y mientras más variado y de fácil acceso sea el contenido mejor. El tema es que dependiendo del momento, nuestras necesidades a la hora de consumir contenido varían.

Por momentos queremos algo rápido y que nos distraiga; y por momentos nos sentamos a leer un libro por horas.

Por momentos hacemos todo a la vez.

Es por esto que es tan difícil explicar por qué prestamos mayor o menor atención a las cosas.

Por ejemplo, una tesis sobre la “influencia termodinámica sobre los cuerpos celestes en época de apareamiento de los manatíes”, seguramente tendrá una profundidad de análisis mayor en comparación con un video de un youtuber que está contando cómo hizo para limpiar los mocos que sus hijos pegaron abajo de la mesa.

La atención que reciba ese contenido va a estar determinada por el lugar en dónde se difundió y a qué personas fue destinado. Ningún contenido es mejor o peor que el otro y no es fácil determinar cuál va a captar mayor o menor atención.

Tal vez la misma persona que lee esa clase de tesis, después le dedica la misma cantidad de atención al video de los mocos. Así de compleja es la lucha por la atención de las personas. 

Veamos algunos puntos específicos de la matriz así, a la hora de generar o consumir contenido, sabemos dónde queremos estar o por lo menos dónde estamos parados.

Contenido con Poca Atención & Poca Vigencia

¿Quién no escuchó frases como estas?

“La gente ya no lee más, ahora sólo mira fotos y videos”

“La atención de las personas dura 3 segundos”

Siguiendo estas “tendencias”, comenzamos a generar contenido corto y lo repetimos la mayor cantidad de veces posible, compitiendo por mínimos porcentajes de atención.

Noticias superficiales, re-editadas, recontra-re-editadas, fotos del desayuno de algún compañero de la primaria que no viste nunca más en tu vida, videos, videitos, saludos por cumpleaños, comentarios de aliento o quejas a deportistas, políticos o personas que “nunca jamás” van a leerlos, promociones de empresas, GIFs, Memes, etc… etc… etc…

En fin, contenido que nace, se consume en el momento y pierde vigencia.

Aún así, a la hora de generar contenido, muchos eligen estar en este cuadrante (sino es la mayoría).

¡Muchos hacen plata gracias a este cuadrante! Pero tenemos que saber que acá la competencia es enorme y hay que estar en constante creación.

Cada una de esas piezas ingresa al Caldo de Contenido, tiene su cuota de atención correspondiente y comienza a hundirse perdiendo rápidamente nuestra atención.

Es así como gran parte de todo lo que generamos queda en el olvido… en las profundidades del Caldo. 🙁

Pero una pequeño porcentaje recibe muuuuucha atención en un corto plazo y se mantiene a flote. Pasamos entonces al…

Contenido con Mucha Atención & Poca Vigencia

¡Los primeros clasificados!

Pensemos que la atención es como el aire que respiramos y que necesitamos para vivir. Captando la suficiente atención, al “Contenido” se le infla el pecho de aire y se mantiene a flote (en la imagen serían los redondos rojos).

Ahora enfrentan un nuevo desafío: “Resistir el paso del tiempo”. Ahí vemos que muchos sólo estaban aguantando la respiración y se hunden rápido.

Otros renuevan el aire constantemente y comienzan a desplazarse hacía el cuadrante derecho de la matriz, acercándose poco a poco a “La Barrera”. Estos contenidos son los que normalmente comienzan “tendencias”. O por lo menos perduran lo suficiente como para influenciar a la creación de nuevos contenidos que resisten a largo plazo.

La Barrera

Ningún contenido nace del lado derecho de La Barrera, ya que como venimos viendo, primero tienen que ponerse a prueba y resistir el paso del tiempo.

Lo que sí podemos hacer, es trabajar para que nuestro contenido ingrese al Caldo lo más cerca posible de La Barrera, dentro del “Área de Interés”.

Como podemos ver, el Área de Interés tiene “influencia” tanto en el lado izquierdo, como en el lado derecho de La Barrera. Ahí está nuestra puerta de entrada a la tierra prometida.

Pero, ¿Cómo logramos que nuestro contenido comience más cerca de La Barrera?

Tenemos dos caminos:

Camino 1: Nos subimos a las tendencias.

Sin dudas es el camino más práctico y rápido. Sólo que de esta manera perdemos el control y quedamos a merced de que la tendencia sea lo suficientemente “tendencia” como para pasar del otro lado de la barrera.

Camino 2: Generamos contenido super direccionado.

Acá es donde buscamos asociar “Contenido = Personas que consumen ese contenido”. Si nosotros observamos la matriz en cierto nivel de atención y en cierto nivel de vigencia vamos a encontrar “X” contenido, por ejemplo podemos encontrar la tesis sobre los manatíes.

Entonces podemos decir que en ese sector de la matriz, vamos a encontrar personas que están prestando ese mismo nivel de atención sostenido durante un mismo nivel de tiempo a los manatíes. De manera inversa, si tenemos bien en claro a quienes queremos llegar (en este caso a los adoradores de manatíes) podemos detectarlos dentro de la matriz y generar el contenido que quieren consumir.

Generar contenido direccionado

Entonces, si no queremos arriesgamos a que las tendencias “no sean tendencias” y perder recursos generando contenido que supuestamente “todo el mundo está consumiendo” para luego quedarnos del lado izquierdo de la barrera, tenemos que dedicarle el tiempo necesario a detectar dónde están las personas a las que queremos llegar dentro del Área de Interés y capturar su atención. (para ver cómo capturar la atención de esas personas vean este post)

Lo más probable es que pasemos mucho tiempo dentro del Área de Interés hasta que logremos identificar dónde está nuestro público y luego pulir el contenido lo suficiente como para captar su atención y pasar del otro de La Barrera.

Contenido con Poca Atención & Perdurable en el tiempo

Estamos “del otro lado”, lo logramos!

¿Y ahora? ¿Somos famosos?

¡No necesariamente! Tener “X” cantidad de seguidores no significa que somos referentes o influenciadores, menos aún nos asegura que nuestro contenido se mantenga vigente.

¡Simplemente no funciona así!

Si pensamos que somos referentes en un tema y todavía nos lleva mucho trabajo captar la atención de nuestro segmento, lo más probable es que todavía estemos del lado izquierdo.

Entonces… de este lado de La Barrera, ¿con qué vamos a encontrarnos?

Acá vamos a ver: algunas obras de arte mundialmente reconocidas, canciones y libros clásicos, algunos memes, películas, marcas, etc.

Es decir, contenido que no pierde vigencia y que mantiene un nivel estable de atención dentro de nichos específicos. Por momentos o “modas” resurgen de las profundidades, se dejan ver a flote, capturan la atención de nuevas generaciones y vuelven a hundirse parcialmente.

En algunos casos, al estar expuestos por largos períodos de tiempo a diferentes modas, contextos y tecnologías, estos contenidos mantienen su esencia pero se reinventan y mutan continuamente logrando nuevos niveles de atención.

Son pocos los contenidos que logran mantenerse a flote de esta lado de La Barrera. Los que lo hacen son…

Contenidos con Mucha Atención a lo largo del tiempo

Este espacio queda reservado para aquellos contenidos atemporales que mantienen altísimos niveles de atención.

Es decir … ¡Obras Maestras!

¿Cuántas personas van todos los días a mirar la Mona Lisa? ¿Hace cuánto tiempo que está en exhibición?

Si nos ponemos a pensar la cantidad de atención que recibe esa misma pieza de contenido, ¡es increíble! Y ni siquiera estamos considerando la posibilidad de replicarla y difundirla digitalmente. ¡Es un agujero negro de atención!

Pero, como vimos antes, ningún contenido nace del lado derecho de la barrera. A lo sumo las “Obras Maestras” se mantienen a flote todo su trayecto y llegan más rápido hasta ese sector de la matriz!

El camino ya lo conocemos, ahora sólo tenemos que recorrerlo! Con consistencia. Repetición. Avanzando un 1% por día.

Mientras más contenido generemos, más rápido vamos a lograr que floten. Y mientras más tiempo mantengamos nuestro contenido a flote, más cerca vamos a estar de crear una Obra Maestra.

Redondeando

Hoy en día cada vez son más las personas que crean contenido. Sumado a que comienzan desde más chicos que nunca.

¿Prestaron atención quienes están editando videos y fotos? ¿Quienes hacen música y se hacen relativamente famosos gracias a la exposición que tienen por internet?

Hasta hace poco los más jóvenes no tenían las herramientas ni los medios a disposición con los que cuentan hoy.

Además confluyen como nunca antes, un mayor número de generaciones, de culturas, de talentos, de ideas, de contenido. ¡Todo en un mismo lugar!

Esto potencia la generación de contenido y hace que el nivel del Caldo aumente de manera exponencial.

¡Y está bien!

Es cada vez mayor la cantidad de contenido que sale a flote. Y por más que luego se hundan, sirven de base para que las personas se inspiren y creen nuevos contenidos, o los readapten a su contexto, a su generación o lo que sea.

No nos olvidemos que no existe contenido bueno o malo. Solo podemos ejercer nuestra influencia sobre la atención de las personas.

Para eso, primero nosotros tenemos que prestar atención y generar el contenido que las personas quieran consumir.

Luego, todo se resume a la consistencia y a la repetición hasta pasar La Barrera.

Construyamos y avancemos un 1% todos los días!

Les dejo la fórmula que siempre uso y que me dió excelentes resultados:

Utilicen la matriz para saber dónde están sus clientes (descargar matriz desde opt in) + aprendan cómo capturar su atención + empiecen a generar contenido que le agregue valor al público y/o clientes = CONTENIDO QUE FLOTA!